¿Son realmente seguros los sistemas biométricos? Falsificación de huellas dactilares

Un matemático japonés (no un ingeniero, un programador o un experto en falsificaciones, sino un matemático) ha conseguido engañar once lectores de huellas digitales invirtiendo menos de 10 dólares en material de fácil obtención.

Tsutomu Matsumoto duplicó una huella digital resaltando su impresión sobre cristal (por ejemplo, un vaso o una ventana) mediante adhesivo de cianoacrilato (comercialmente distribuido con marcas tan conocidas como "Super Glue") y fotografiando el resultado mediante una cámara digital.
La imagen resultante se mejoró mediante PhotoShop y se imprimió en una hoja de papel transparente.

Matsumoto utilizó dicho papel como máscara para generar un circuito impreso con la imagen de la huella digital (para proporcionar "relieve"). Dicho circuito impreso, el material para el fijado y revelado y las instrucciones detalladas del proceso, se pueden conseguir en cualquier tienda de electrónica por menos de 3 euros.


Seguidamente se obtuvo un dedo de "gelatina" empleando el circuito impreso para proporcionarle el relieve que emula la huella digital original.

En total, menos de 10 dólares en gastos y una hora de trabajo. El resultado: un "dedo" que pasa la prueba de un escáner digital con una efectividad del 80%.

¿Prohibirá EE.UU. la fabricación y venta de gelatina alimentaria, por sus posibles usos como herramienta para engañar a los lectores de huellas digitales?. ¿Cual será el impacto de publicitar estos problemas en las iniciativas para poder realizar pagos electrónicos con una simple autentificación biométrica?.